Claves para mejorar la gestión del rendimiento de una empresa

El ecosistema empresario se caracteriza por ser cambiante y muy competitivo. A continuación, analizaremos qué es la gestión del rendimiento y cómo mejorarla.

Para aumentar la eficiencia de la organización, es necesario evaluar el rendimiento, no solo de equipos o personas, sino también de áreas o unidades de negocios e incluso la propia organización. Para lograrlo existe la herramienta de Gestión del Rendimiento, GDR o CPM por su sigla en inglés (Corporate Performance Management).

¿Qué es la gestión del rendimiento?

La gestión del rendimiento es un subsistema dentro de la organización. Su objetivo es considerar los resultados finales y compararlos con los proyectados a fin de encarar las medidas correctivas o cambios a implementar.

Generalmente se la asocia al sistema de administración de los recursos humanos, confundiéndola con gestión del desempeño. Muchos organismos públicos han comenzado procesos de gestión del rendimiento para aumentar la eficiencia del sector público como el Índice de Gestión de Personas de la Secretaría de la Función Pública de Paraguay.

En realidad, puede aplicarse tanto a personas como procesos, unidades de negocios y toda la organización. Se basa en información y mediciones para analizar productividad, costos, flujos de trabajo o lo que se necesite en función de los objetivos de rendimiento que se establezcan.

Entonces, la gestión del rendimiento se relaciona con los procesos de mejora continua como objetivo fundamental de la organización. Por lo tanto debe implementarse paso a paso, como otros similares, por ejemplo gestión de riesgos o gestión de procesos.

Herramientas de la gestión del rendimiento

Para llevar a cabo cualquier gestión por procesos, es necesario realizar la medición y evaluación del rendimiento.  El proceso debe adoptar estas definiciones:

  • Alcance. Cuál es el estado final que se quiere alcanzar.
  • KPIs.  Son los indicadores que se utilizarán en el proceso.
  • Límites. Se deben establecer los valores objetivos y límites de tolerancia.
  • Vinculación. Hay que seleccionar las fuentes de datos.
  • Medición. Implica monitorear los resultados.
  • Acción. Es la comparación entre los resultados esperados y los obtenidos y la definición de acciones correctivas o cambios necesarios.

Cada paso requiere herramientas adecuadas. En la actualidad hay muchas herramientas informáticas que permiten llevar a cabo estas etapas, recolectar datos, almacenarlos, procesar y visualizar. Hay varios modelos, pero la organización debe adoptar el que mejor responda a sus necesidades y cultura.

Comprender el concepto

Más allá de la digitalización de los procesos es importante comprender el concepto y no descartar las herramientas tradicionales porque hayan pasado de moda o sean antiguas. La sola digitalización no garantiza la mejora. A continuación algunas claves te permitirán mejorar tu proceso de gestión del rendimiento.

Definiciones

  • Hacer los planes con vistas al futuro. Enfocarse en reconocer los buenos resultados y fomentar el alto rendimiento. Las revisiones deben apuntar al futuro.
  • Alinear táctica, estrategia y ejecución. El éxito de la gestión del desempeño consiste en alinear táctica, estrategia y ejecución de los planes de negocio. Para ello debe facilitar el acceso a la información y la toma de decisiones en todos los niveles. También, horizontalizar la organización: eliminar niveles jerárquicos, dar más poder a los líderes y fomentar el trabajo en equipo.
  • Asignar las personas correctas a los lugares adecuados. Como en última instancia todos los procesos son llevados a cabo por personas, la gestión del desempeño es un instrumento fundamental de la gestión del rendimiento. En esencia, se trata de saber qué queremos para cada área y cada persona dentro de esa área. El programa de gestión  del desempeño debe incluir recompensas y reconocimientos que no siempre tienen que ser económicos.

Acciones

  • Definir prioridades y establecer pocas metas alcanzables.  Un modelo que se puede hacer aún sin herramientas informáticas es organizar las tareas de acuerdo a su urgencia e importancia utilizando una matriz. Nos permitirá agrupar las tareas en cuatro categorías: urgente/importante; urgente/no importante; no urgente/importante; no urgente/no importante.
  • Monitorear con frecuencia. Es evidente que las herramientas informáticas pueden ayudar mucho en este aspecto ya que brindan datos para hacer mejoras y ajustes.
  • Ejecutar lo planeado. En la mayoría de los casos los líderes empresariales no carecen de visión sino que se les resulta difícil poner en práctica lo planificado.

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